miércoles, 29 de junio de 2011

"La despedida"

En algún momento entre las 4 de la madrugada y las 12 del mediodía, Manolo empezó a comerse a Milan Kundera.  Supongo que no lo pudo soportar más, merodeando la cama hace semanas, sin abrirse, floreándose sobre el acolchado con ese olor exquisito, virginal.

Cuando lo vi aquella vez en el parque me detuve a mirarlo (siempre miro las cosas que me gustan con gran detenimiento, tanto que mi hermana dice que yo no miro las vidrieras, que las fotografío) me llamó mucho la atención, era lindo y yo ya conocía algo de él.
Continué mi paseo buscando un libro de Auster para regalar a una amiga.  De regreso volví a verlo, bah lo busqué y esta vez me lo llevé a casa.

"La despedida" ha estado durmiendo conmigo casi todas las noches desde aquel encuentro en el parque.  Me acompañó muchas tardes en mi auto, lo he paseado por media ciudad con la intención de adentrarme en él y, como a tantas otras cuestiones, lo he dejado siempre para después.

La vida no nos espera, no se detiene, hasta las piedras mutan, el viento las erosiona, los ríos las arrastran, las friccionan y les dan nuevas formas.  La tierra se mueve, se quiebra, avanza, retrocede, se pliega marcando en las rocas líneas paralelas.  Lo que tiene que suceder sucede, con o sin nuestra intervención.

La despedida que postergaba y postergaba, esta mañana se topó con la voracidad de mi gato que arremetió contra la tapa y esas primeras páginas de los libros que no dicen nada, esperando ser llenadas con una dedicatoria -que nunca llegará si uno mismo se los compra- y así amanecí para encontrar la despedida desgarrada, masticada, digerida y, al fin, empezada, más allá de mí.

7 comentarios:

  1. mmm... "Lo que tiene que suceder sucede, con o sin nuestra intervención."es cierto,que la tierra se mueve,se quiebra,avanza,retrocede y se pliega marcando las rocas.Nosotros somos tierra en nuestra naturaleza,por esto siendo tierra podemos marcar nuestra propia roca en el tiempo de nuestra vida,una roca solida,fuerte,grande e imponente,con la capacidad de poder tolerar las erosiones,la corriente que nos arrastra,las fricciones,con esto podemos hacer hacer una gran escultura de ella.Cada uno de nosotros tenemos nuestra propia roca para moldear.

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  2. aaa me pregunto si le habrias puesto una fecha a la primer página,(como hago yo) porque entonces hoy ya no sabrás qué día adquiriste esa genialidad de Kundera...
    me pregunto si eso importaria,no? cuando alguien como vos fotografía los momentos con sus retinas...
    y por ultimo me pregunto: ¿Manolo estará indigestado o más viril después de esta "despedida"??
    buu cuántas preguntas! a full devaneo mental kunderil Aguanaa!

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  3. buenísimo tu comentario Anónimo, tenés mucha razón

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  4. Adriii, a Manolo le cayó estupenda la despedida, él es un ser todo terreno y además adooooora el cartón, y es así, visceral: se lo morfa y chau (jajaja justamente "chau").
    Con respecto a la fecha de adquisición, qué más da? lo importante es que está conmigo, aunque tu costumbre es interesante, pero yo lo prefiero así sin tiempo

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  5. A eso, Sumaq mientra se lame las patas, podría denominarlo como una crítica animal y apasionada.
    Sin saber leer tal vez llegue a comprender la esencia de lo que a él le da miedo, o incertidumbre.
    Quien sabe cómo y en qué niveles de lenguaje él pudo llegar a hacerse preguntas como: "¿por qué este objeto acá? ¿qué lugar ocupa en el afecto de mi mamá?, ¿Por qué permanece inmóvil tanto tiempo?, ¿Por qué no quiere jugar conmigo?, ¿Por qué me agrede con su indiferencia?, ¿se sentirá superior a mi al ignorarme?, ¿estará planeando algo con mi mamá?, cada vez que lo veo se despide, pero nunca se va… si, si, a éste, yo lo voy a agarrar y lo voy hacer volver a su lugar".
    Según Sumaq, la actitud de Manolo es arriesgada pero necesaria, prefirió exponerse a retos y penitencias a cambio de asegurarse de alejar la indiferente amenaza, que quién sabe qué planea y qué se guarda. Sumaq supone que al escuchar hablar del título del libro, Manolo se asustó y entonces, luego de tantos intentos de relacionarse con el objeto y fracasar puso garras a la obra y salvó a su mamá.
    Aguante Manolo,
    Sumaq.

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    Respuestas
    1. Maravilloso el aporte de Sumaq. Noche de ángeles hoy... Me han convocado.. .

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