Por ejemplo, quien viaja frente a mí tiene un enorme reloj espejado reeee moderrrrno (bah moderno...cuadrado....como de nave nodriza) y egoísta, sí señor, egoísta porque si uno intenta pispear la hora ilusionado con el tamaño de la máquina se encontrará con el reflejo del techo del vagón o lo que puede ser mucho peor: con uno mismo todo gris y con facciones deformadas
bueno, sigo... en la otra muñeca lleva una sucesión casi infinita de pulseras de macramé que, ahora que terminó de mandar smsss o navegar por el ciber espacio con su blackberry flip, se acomoda a lo largo del antebrazo
del segundo botón de la camisa decidió colgar un par de anteojos de sol espejados tipo Baker y Poncharello (los policías de Chips)....eeeeeehhhhhhh qué conjuntito más raro con los pantalones de gabardina azul pinzados y la camisa clásica a rayas! esto entrará dentro de lo que llaman estilo ecléctico??? hummmm..... ah! no! el muchacho combina los lentes de sol con el reloj: T-O-D-O-E-S-P-E-J-O....
y las pulseras???? puede tener una novia artesana, amarla profundamente...o...
Ay qué feo criticar a la gente, QUÉ FEO, y más estas nimiedades como la vestimenta -accesorios y costas- pero qué mejor para matar el tiempo y el ahogo del subte que observar a los co-pasajeros? más con esta situación de asientos enfrentados que nos dan una impunidad hermosa para mirarrrr.... y la variedad es riquísima, aunque hay mayoría de gente aburrida, con cara de aburrida y ropa de aburrida (como el muchacho que viaja a mi lado, que quién sabe en qué piensa o si ha estado intentando pispear estos devaneos mentales subterráneos en el mismo momento de su irrupción en mi cuaderno)
bueh me bajo, agente bancaria encubierta, jaja! bye
viernes, 26 de febrero de 2010
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