viernes, 19 de marzo de 2010

Sensación térmica

Será cierto que Borges dijo: "sólo los tontos y los necios hablan del tiempo"? 
Si así fuera, nos dijo al 90-95% de los humanos: "son todos unos idiotas o una manga de descerebrados".

Claro que hablar del tiempo no nos enriquece intelectual ni espiritualmente, pero en mi opinión, la pequeña charla climatológica es inherente al ser social que somos.  Hablar del clima nos une, nos conecta con el otro en algunas situaciones de la vida cotidiana. 
Si yo por ejemplo, me subo al ascensor a la mañana y el ascensor viene con un vecino adentro, podría pararme frente a él y decirle: "qué barbaridad! sabías que las toallas femeninas vienen cada vez peores?" y él podría contestar: "y las baterías de los autos ni te cuento..."  O podría encontrarme con la portera en el hall del edificio y escucharla decir: "sabe que en la farmacia del sindicato ya no venden el laxante suave que le hace tanto bien a mi mamá?" a lo que yo podría responder: "y ud. vio que por internet ya no se consiguen los pendrives de 2gb?"  Éstos serían los temas de nuestro mayor interés o preocupación individual en ese preciso momento en que coincidimos con el otro, pero obviamente esto no sería comunicación.  También podríamos pasarnos los segundos de ascensor compartidos con el vecino en 1 m2 mirándonos a los ojos sin dirigirnos la palabra... y la portera paradita en mi camino a la calle bien podría quedarse calladita y seguir limpiando... Pero, como seres sociales que somos, el silencio nos resulta difícil de soportar en estas cercanías obligadas con terceros.  Es allí donde el clima viene en nuestra ayuda casi automáticamente: la lluvia, el calor, el frío, la humedad y hasta la presión atmosférica nos tienden una mano.

Y por qué lo primero que viene a nuestras mentes en estas situaciones de cohabitación forzada es el estado del tiempo y el pronóstico? 
Porque más allá de la evolución y el desarrollo tecnológico (y de las diferencias sociales, económicas y culturales) todos seguimos siendo una parte de la naturaleza; entonces, como PARTE (y no como CENTRO) nos es imposible abstraernos de los fenómenos naturales, valga la redundancia.

Dejando a un lado en este devaneo, los fenómenos climatológicos extraordinarios -cada vez más ordinarios- como terremotos, aludes, inundaciones y tsunamis, cuyas consecuencias sobre la población humana son tan devastadoras como obvias, me permito señalar cuán notable es la influencia del clima sobre la psiquis de las personas. 
Durante los días lluviosos muchos se deprimen, a algunos se les dispara el romanticismo (aahhh), otros despliegan todo un operativo de protección antilluvia que incluye paraguas, piloto, botas de goma y radiotaxis.  Los días de sol provocan en alguna gente una alegría casi instantánea, a mí por ejemplo, si ando un poco deprimida... hasta me da bronca que esté soleado! me siento más contenida (otra palabrita de moda eh) si el día está bien nublado.

Concluyendo, señoras y señores:
La relación entre el ser humano y el estado del tiempo tiene que ser algo verdaderamente sustancial y no creo que sea cuestión de tontos o de necios.  De lo contrario no me explico por qué más de una docena de psicólogas me han hecho "Dibujar una persona bajo la lluvia" durante mi largo desfile por entrevistas laborales... no me lo explico! no me lo explicooooo!!!!!!!
Un psicólogo a la derecha!  Un antropólogo a la izquierda!

8 comentarios:

  1. Me interesa el tiempo... no por lo climatologico.. sino por su transcurrir temporal! que hacemos de él...como lo dejamos pasar... que impresión temporal-muy subjetiva tenemos....
    La mia, sincerándome, es bastante irreal.
    Atrévete, AMIGA, a tomar el tema del tiempo no climatico!! dai!!!!

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  2. Para Borges era fácil decir eso ya que vivía encerrado leyendo y escribiendo,con sus necesidades temporales básicas satisfechas...
    Pero para el resto de los necios y tontos de nosotros somos sensibles a la naturaleza...

    Es cierto que el tiempo es el generador de conversación, más utilizado para romper los hielos... luego de ahí es probable que uno termine hablando con el otro de temas personales, como los que detallaste más arriba...

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  3. Naty:
    el tema temporal cronológico no lo vamos a tocar por ahora, ejemmmmm...
    Morsa:
    vos decís que podemos empezar a charlar sobre el calor terrible que hace por ejemplo y empalmar luego con que los "Carefree Brisa" no son tan brisa como prometen? jeje, puede ser puede ser y seguimos con el tema de que tu auto recalienta?

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  4. Creo que el tema de hablar del tiempo, de la humedad, de la lluvia, del verano, del cambio climático, es lo mismo que comentar "que lindo bebé, que tiempo tiene?" o en el ascensor "cómo están tus viejos? ( o tus hijos, o tu perro, o lo que sea)" y todo esto tiene que ver con la compulsión del ser humano por hablar. No nos bancamos el silencio, y hasta terminamos pagando para hablar (al terapeuta, por ejemplo).
    Por supuesto, también como humanos que somos, poseemos la incongruente contradicción que nos caracteriza, y hasta llegamos a decir (cómo no íbamos a hablar... si tenemos aquella compulsión) que es hermoso compartir un atardecer en SILENCIO...........

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  5. De donde es la cita de Borges? quisiera saber su contexto...
    No estoy seguro de que se estuviera refiriendo al clima, igual él hablaba y escribía respecto al tiempo...

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  6. hum sólo recuerdo la cita, por eso no afirmé que Borges la dijo, me quedó grabada pero no me acuerdo dónde la leí o escuché, tal vez en la facultad de letras, pero no puedo asegurarlo.
    Aguana

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  7. "Pero, como seres sociales que somos, el silencio nos resulta difícil de soportar en estas cercanías obligadas con terceros. Es allí donde el clima viene en nuestra ayuda casi automáticamente..hasta la presión atmosférica nos tiende una mano"
    esto me pasó hace un par de días, en un viaje obligado, senti que la niebla me tendió la mano!!es que el chofer de la combi era mas ortiva!jaja! muy bueno este post!!
    Adri

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  8. jajajaja! Aguante la niebla! gracias Adri

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